Hola Irene
quería hablarte desde hace mucho tiempo, quiero presentarme, soy todos tus miedos, pero principalmente , soy tu peor miedo.
Soy tu miedo a que te deje sola quien se supone que debe quererte, soy los gritos, los portazos, los golpes en la mesa, los "Debes callarte y hacerme caso", los "¡Tú tienes la culpa de todo esto!", soy el dolor, soy la migraña, tus calambres en el estómago, tus ganas de llorar, la asfixia, quien te impide comer, dormir, salir a pasear, dibujar o escribir.
Hoy me has vencido, pero sé que te duelen los huesos, que has tomado algunas pastillas por ese insoportable dolor de cabeza, y sabes que desgraciadamente no hay ningún medicamento artificial que colme tu vacío y la falta de amor (propio y ajeno).
Pero has sabido dar un paso y exponerme, dejarme descubierto y desnudo.
Voy a seguir acompañándote hasta que salgas de aquí, y aún así cuando me tengas lejos, se´re solo un trauma más. Una pesadilla de la que no puedes escapar, porque a diferencia de las demás, no puedes despertar de mí. Soy demasiado real. Has vivido con ello 19 años, y seguirás viviendo con ello hasta que tú o tu cuerpo aguante.
Las amenazas cesarán cuando tú puedas cesarlas, mientras rodeate de buena gente e intenta evitarme por las esquinas el mayor tiempo posible, porque cuando vuelva, quizá no seas capaz de soportarlo de nuevo.
Atte. Ese hueco vacío en tu pecho.
quería hablarte desde hace mucho tiempo, quiero presentarme, soy todos tus miedos, pero principalmente , soy tu peor miedo.
Soy tu miedo a que te deje sola quien se supone que debe quererte, soy los gritos, los portazos, los golpes en la mesa, los "Debes callarte y hacerme caso", los "¡Tú tienes la culpa de todo esto!", soy el dolor, soy la migraña, tus calambres en el estómago, tus ganas de llorar, la asfixia, quien te impide comer, dormir, salir a pasear, dibujar o escribir.
Hoy me has vencido, pero sé que te duelen los huesos, que has tomado algunas pastillas por ese insoportable dolor de cabeza, y sabes que desgraciadamente no hay ningún medicamento artificial que colme tu vacío y la falta de amor (propio y ajeno).
Pero has sabido dar un paso y exponerme, dejarme descubierto y desnudo.
Voy a seguir acompañándote hasta que salgas de aquí, y aún así cuando me tengas lejos, se´re solo un trauma más. Una pesadilla de la que no puedes escapar, porque a diferencia de las demás, no puedes despertar de mí. Soy demasiado real. Has vivido con ello 19 años, y seguirás viviendo con ello hasta que tú o tu cuerpo aguante.
Las amenazas cesarán cuando tú puedas cesarlas, mientras rodeate de buena gente e intenta evitarme por las esquinas el mayor tiempo posible, porque cuando vuelva, quizá no seas capaz de soportarlo de nuevo.
Atte. Ese hueco vacío en tu pecho.