y lo único que veo es una nube
Viviendo en la cama bajo la misma sabana que me pesa y me aplasta
pero no son más que mis delirios y el calor que sube desde mis brazos hasta el cuello,
la boca, la lengua me quema, podría estar a punto de perder el control
y sería tan consciente de todas las veces que me reprimí en hacerlo por miedo a no saber parar
o a no saber que habría después cuando despertara.
Cada día que pasa me siento mas al borde de un precipicio y me pregunto en que momento llegué ahí y cual será el motivo final que me empuje
la gota que me desborde por dentro.
Intento mover mi cuerpo,
levantarme, aprovechar el tiempo, hacer lo que debería hacer, ser racional
pero al mínimo movimiento siento mi peso muerto
voy a vomitar
voy a tirar abajo todos los gritos de este lugar
y a salir corriendo
como he hecho desde que me di cuenta de que crecer no significaba dejar atrás el dolor y que aquello con lo que tanto soñaba a los 8 años no era más que una ilusión.
Y es que ahora sé que todo lo que imaginé no ha sido más que un arma de doble filo
vivir en una realidad inexistente para evadirme de lo que no quería afrontar por ser demasiado joven, y ahora me está golpeando como si fuese un ring y las apuestas van contra mi.
Llevan fallandome las rodillas años pero no soy capaz de rendirme, y aguanto hasta que no queden fuerzas, no por orgullo, sino por miedo a sobrevivir cuando caiga.
Solo siento que estos dolores son una mínima réplica de lo que mi subconsciente me grita mientras yo los callo con el volumen más alto de un disco dedicado a un amigo fallecido, cuantas veces habré pensado en dar lo que yo no quería porque otros tuvieran una segunda oportunidad, cuantas veces habré pensado en dormir para huir.
Porque la vida me ha enseñado a vivir en la esquina oscura de una fiesta, en una calle solitaria, en el ultimo pupitre de clase, a desaparecer sin que a nadie le de tiempo a darse cuenta de tu presencia.
He intentado ordenar las ideas de mi cabeza, pero son solo frases sin sentido, formas redondas sobre un fondo blanco
y se me ha vuelto a nublar la razón, la visión, los planes,