viernes, 12 de mayo de 2017

12 en Francia.

Huimos a Francia con unas pocas cartas en las que mi madre me decía "no te alejes tanto niña"
pero como podía alejarme,
si estando contigo me sentía mas cerca de mi como nunca había sentido antes.

Correr por correr es una diversión,
un margen sin corazón, el borde del papel,
finis terrae oí una vez.
De tu mano nunca se sabe que momento vale para dar la vuelta y tirarnos a nosotros por la ventana en vez de a la casa.

Pocas maletas llevé conmigo el día que dijiste "nos vamos cariño",
un papel y un lápiz para hacer los mapas de tu cuerpo mientras estábamos en la playa, y es que no he visto unos ojos más color desierto,
con su referencia de un oasis típico a lo lejos,
poco a poco me acercaba y te reías desapareciendo, era nuestro pequeño juego.

Siempre hay sitio para el arte en este mundo, si no que me pregunten como puede haber espacio en mi cama si duermo contigo.

Podría caerme en tus labios y ahogarme en ellos sin problemas, en tus fotos distraído y en tus cuadros que recuerdan al artista tomado por loco con falta de oreja.
Ojalá dejar de pensar en esas oraciones que comienzan con lo que yo deseo, poder lanzarme a cumplirlas, y me cohíbo escuchando todas esas canciones y poemas que no puedo escribir para expresar que tan grande posición tienes en mi cielo.






martes, 25 de abril de 2017

Pedes in terra ad sidera visus.

Desde que nací pude ver recorriendo mi cuerpo, un fino hilo de color rojo. El mundo se envolvía y se entrelazaba en ellos.
Siempre intenté agarrarlos y seguirlos de extremo a extremo para ver a quienes unían a cientos de kilómetros. Y cuanto más intenso era el sentimiento entre dos personas, más me deslumbraban los hilos, fuertes, casi imposibles de romper. Bastaba un segundo para que el hilo se tensara, se deshilachara, se hicieran grietas, se  rompiera, y volviera a enredarse con otro.

Podía ver todos los hilos menos el mio, casi transparente.

Y el mundo fue perdiendo sus colores conforme los años pasaban delante de mi.
Mama me decía que todas las leyendas tienen una pequeña parte de verdad. Y que quien puede vivirlas, posee una luz dentro.

Pero aún de reojo, a pesar de que solo puedo ver grises, puedo divisar como el comienzo de una hebra, clara, nítida, sobresale del pecho de alguien ajeno a mi. Ese es el comienzo de todo.


domingo, 16 de abril de 2017

Hablando cara a cara con el arte



Un gato negro se pasea como mi mano por tu cintura
y tu, parecido a una mariposa
sales corriendo con una sonrisa escondiéndose entre cortinas de seda

y te pierdo
miro el suelo buscando huellas de referencia pero
ninguna coincide contigo

solo tratas de confundirme pero eres
todo lo que podría desear
solo quiero tocar tu alma

podríamos decir que siempre has sido parte de mi
pero necesitaba tallar a mano todo lo que
había escondido y sacarlo con cuidado como un tesoro.

Todo lo que tengo para decir es poco y aún así
mi lápiz siempre se queda sin punta.

lunes, 20 de marzo de 2017

you were the one who always had my heart, you know?


"No se trata de un tira y afloja.
Se trata de matarnos en el acto y entendernos con la luz apagada."

La pasión desatada en tus huesos.
Una bala directa
como quién juega a la ruleta rusa.

Puedo ver tu cara en miles de personas,
y cuando la comparo
no hay nadie mejor que tu en todo este mundo del revés.

Quisiera saber si dentro de ti hay un cuarto habitable para mi
porque no puedo sostener ni un segundo más
el peso de mi corazón cuando te miro.

Puedo leer millones de libros e
imaginar tu figura en cada verso de mil poemas.

El color azul nunca fue tan brillante
hasta que se reflejó en tu sonrisa.

Estoy tan perdida en tus mares de fondo, con todas esas
pequeñas piedrecitas que forman tu contorno
y mientras me nombro surcadora profesional de esas olas;
el sol se pone a través de tus hombros.

Estremeces a la naturaleza, no dejas de brillar
y me pregunto de qué estrella eres polvo.

sábado, 14 de enero de 2017

La semana más larga.

Virginia Woolf no era mi escritora favorita, pero me fascinaba como hablaba de la muerte, como esas personas que se enfrentan a ella.
No escribo ya para ser una escritora, no quiero fama ni premios ni reconocimiento por algo que jamás seré.
No quiero convertirme en Virginia, ni en Anna Frank, ni en Alejandra Pizarnik.
No escribo poesía ni tampoco mis memorias, las memorias de la vida de una don nadie.
Sólo comparto irónicamente para que otros no se sientan solos sabiendo que hay quien no es capaz de moverse de la cama, de salir de un cuartucho pequeño y sombrío.

Empecé a fumar como las grandes estrellas en sus películas, creyendo que de algo podría salvarme, pero me da asco tragarme un humo más puro que lo que tengo dentro de mi misma.
Todo está tan roto que es inevitable no cortar a los que te rodean sin tu quererlo, y lo único que pido si no soy capaz de morir, es no tener a nadie cerca mia, más que la fuerza para escribir.
Nadie tendrá que lidiar con mis delirios, con mi toxicidad, con mi falta de empatia para dar una respuesta a quien se lo merece por el dolor causado.

Lo único que pido sin ningún derecho es que me aprieten las tuercas, y me digan a la cara lo mala que soy.

Porque ya no quiero encontrar consuelo en nada más.

domingo, 1 de enero de 2017

Costelaciones.

Voy a dibujar con ceras la línea de tu espalda, pasito a pasito,
sin salirme de la raya,
a trazar constelaciones mientras uno tus lunares,
y es que el aire veraniego me hace quererte y añorarte.

Tumbarme sobre ti y agarrarte de la mano,
no suena tan fuera de lugar cuando tu sonrisa aparece.


domingo, 18 de diciembre de 2016

Tengo las páginas rotas.

El comienzo de un diario, como el de una historia, siempre resulta excitante. Escribes todos los días, todos los detalles, 
ocurren cosas, 
las superas, avanzas, 
se gastan las páginas. 


Conforme afrontas las adversidades, te cuesta más coger el lápiz y posarlo sobre el papel. Pero tienes ganas.

Han pasado años desde que comencé a escribir una historia que casi no se sostiene.

Me da miedo tocar el papel por si se hace añicos. ¿Y si no sé seguirla? 
¿Y si no quiero terminarla?

Toda mi historia se quedará a medias, con sus preguntas sin respuesta. 

Eramos personas tan diferentes cuando salió el sol. Y ahora está intentando ocultarse bajo dos cuerpos agrietados, dos cuerpos que han cambiado. 

Pero yo te sigo queriendo, sigo aguantando mi boca, mi pecho, mi mano cerrada para no terminar este diario que no se sostiene. 

Porque no quiero comenzar uno nuevo, no quiero pasar las páginas. Quiero quedarme escribiendo mi historia en este diario verde, a la espera de que tu supliques por darle el final que se merece.

O el que yo no quiero darle.