He elegido varias canciones que acompañen estas pobres frases, y una hoja en blanco, sin margenes por los que preocuparme, así puedo salir de ellos libremente y no sentirme atada.
Perdón a mis dolores, mi cara pálida, las horas eternas tumbada en una cama pintada por el amarillo que escogía minuciosamente Vincent. Este color no me da alegría hoy pero me hizo sentir como si estuviese en mitad de un trigal, y todas esas sombras sobre mi cabeza, invisibles al ojo ajeno, todos mis cuervos.
Soy un libro abierto, tirado en mitad de la calle, cuya poesía nadie lee, quizá por ser muy basta, y los versos están ahora emborronados por la lluvia que me ha mojado.
¿Es el idealismo la cara más inútil para luchar con el dolor?
La calidez de vivir entre sueños se esfuma una vez te han golpeado con la fría realidad.
Perdón a los corazones rotos que dejé en mitad de la carretera, ellos aún tienen el valor de curarse, pero sus tiritas no son capaces de envolver algo podrido.
Perdón por todos los "siempre estaré", conozco bien a la parte de mi que lo dijo, pero hace tiempo que se escondió bajo la cama y lleva meses durmiendo. ¿Es este sentimiento el verdadero "darse por vencido"?
Perdón por callar y no saber expresar, nunca nos enseñaron a comunicar algo tan prohibido como el dolor, y nadie aviso de lo que dolía hablar a voces desde dentro y que no se giren porque no son capaces de comprender.
Perdón a mis dolores, mi cara pálida, las horas eternas tumbada en una cama pintada por el amarillo que escogía minuciosamente Vincent. Este color no me da alegría hoy pero me hizo sentir como si estuviese en mitad de un trigal, y todas esas sombras sobre mi cabeza, invisibles al ojo ajeno, todos mis cuervos.
Soy un libro abierto, tirado en mitad de la calle, cuya poesía nadie lee, quizá por ser muy basta, y los versos están ahora emborronados por la lluvia que me ha mojado.
¿Es el idealismo la cara más inútil para luchar con el dolor?
La calidez de vivir entre sueños se esfuma una vez te han golpeado con la fría realidad.
Perdón a los corazones rotos que dejé en mitad de la carretera, ellos aún tienen el valor de curarse, pero sus tiritas no son capaces de envolver algo podrido.
Perdón por todos los "siempre estaré", conozco bien a la parte de mi que lo dijo, pero hace tiempo que se escondió bajo la cama y lleva meses durmiendo. ¿Es este sentimiento el verdadero "darse por vencido"?
Perdón por callar y no saber expresar, nunca nos enseñaron a comunicar algo tan prohibido como el dolor, y nadie aviso de lo que dolía hablar a voces desde dentro y que no se giren porque no son capaces de comprender.
