lunes, 10 de agosto de 2015

Veintitrés maneras de recordarte a solas.

Número 2; Mil maneras de decepcionar.

A mi escribir se me da genial
siempre y cuando, sea de ti.

Aunque también cuenta el dolor que dejaste.
De ese también se escribir.

Y oye, que he estado pensando que quiero decirte un par de cosas mientras duermes;
por ejemplo:
Qué estás muy guapo.

Pero dejémonos de tonterías y vayamos al grano.
Poesía es verte desnudo
de cuerpo
pero sobretodo
de alma.

A este trocito de mi, lo llamaré con tu permiso.
Mil maneras de decepcionar(me)

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